2011-07-31

Facundo Cabral


No estás deprimido, estás distraído, distraído de la vida que te puebla.
Distraído de la vida que te rodea: Delfines, bosques, mares, montañas, ríos.
No caigas en lo que cayó tu hermano, que sufre por un ser humano cuando en el mundo hay 5,600 millones.

Además, no es tan malo vivir solo. Yo la paso bien, decidiendo a cada instante lo que quiero hacer, y gracias a la soledad me conozco; algo fundamental para vivir.

No caigas en lo que cayó tu padre, que se siente viejo porque tiene 70 años, olvidando que Moisés dirigía el éxodo a los 80 y Rubistein interpretaba como nadie a Chopin a los 90. Sólo citar dos casos conocidos.

No estás deprimido, estás distraído, por eso crees que perdiste algo, lo que es imposible, porque todo te fue dado. No hiciste ni un sólo pelo de tu cabeza por lo tanto no puedes ser dueño de nada.

Además la vida no te quita cosas, te libera de cosas. Te aliviana para que vueles más alto, para que alcances la plenitud. De la cuna a la tumba es una escuela, por eso lo que llamas problemas son lecciones. No perdiste a nadie, el que murió simplemente se nos adelantó, porque para allá vamos todos. Además lo mejor de él, el amor, sigue en tu corazón. ¿Quién podría decir que Jesús está muerto? No hay muerte: hay mudanza. Y del otro lado te espera gente maravillosa: Gandhi, Michelangelo, Whitman, San Agustín, la Madre Teresa, tu abuela y mi madre, que creía que la pobreza está más cerca del amor, porque el dinero nos distrae con demasiadas cosas, y nos aleja por que nos hace desconfiados.

Haz sólo lo que amas y serás feliz, y el que hace lo que ama, está benditamente condenado al éxito, que llegará cuando deba llegar, porque lo que debe ser será, y llegará naturalmente. No hagas nada por obligación ni por compromiso, sino por amor. Entonces habrá plenitud, y en esa plenitud todo es posible. Y sin esfuerzo porque te mueve la fuerza natural de la vida, la que me levantó cuando se cayó el avión con mi mujer y mi hija; la que me mantuvo vivo cuando los médicos me diagnosticaban 3 ó 4 meses de vida. Dios te puso un ser humano a cargo, y eres tú mismo. A ti debes hacerte libre y feliz, después podrás compartir la vida verdadera con los demás. Recuerda a Jesús: "Amarás al prójimo como a ti mismo".

Reconcíliate contigo, ponte frente al espejo y piensa que esa criatura que estás viendo es obra de Dios; y decide ahora mismo ser feliz porque la felicidad es una adquisición.

Además, la felicidad no es un derecho sino un deber porque si no eres feliz, estás amargando a todo el barrio. Un sólo hombre que no tuvo ni talento ni valor para vivir, mando matar seis millones de hermanos judíos. Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la tierra es tan corto, que sufrir es una pérdida de tiempo. Tenemos para gozar la nieve del invierno y las flores de la primavera, el chocolate de la Perusa, la baguette francesa, los tacos mexicanos, el vino chileno, los mares y los ríos, el fútbol de los brasileros, Las Mil y Una Noches, la Divina Comedia, el Quijote, el Pedro Páramo, los boleros de Manzanero y las poesías de Whitman, Mäiller, Mozart, Chopin, Beethoven, Caraballo, Rembrandt, Velásquez, Picasso y Tamayo, entre tantas maravillas.

Y si tienes cáncer o SIDA, pueden pasar dos cosas y las dos son buenas; si te gana, te libera del cuerpo que es tan molesto: tengo hambre, tengo frío, tengo sueño, tengo ganas, tengo razón, tengo dudas ... y si le ganas, serás más humilde, más agradecido, por lo tanto, fácilmente feliz. Libre del tremendo peso de la culpa, la responsabilidad, y la vanidad, dispuesto a vivir cada instante profundamente como debe ser.

No estás deprimido, estás desocupado. Ayuda al niño que te necesita, ese niño será socio de tu hijo. Ayuda a los viejos, y los jóvenes te ayudarán cuando lo seas. Además el servicio es una felicidad segura, como gozar a la naturaleza y cuidarla para el que vendrá. Da sin medida y te darán sin medidas.

Ama hasta convertirte en lo amado, más aún hasta convertirte en el mismísimo amor. Y que no te confundan unos pocos homicidas y suicidas, el bien es mayoría pero no se nota porque es silencioso, una bomba hace más ruido que una caricia, pero por cada bomba que le destruyan hay millones de caricias, que alimentan la vida.

2008-10-16

Modelo Naciones Unidas Don Orione



Este video lo hice para el modelo de naciones unidas del don orione, espero que les guste..

2008-09-25

Amigos en el desierto


Dos amigos viajaban por el desierto y en un determinado punto del viaje discutieron. El otro, ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena:


"Hoy, mi mejor amigo me pegó una bofetada en el rostro".


Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde resolvieron bañarse. El que había sido abofeteado y lastimado comenzó a ahogarse, siendo salvado por el amigo. Al recuperarse, tomo un estilete y escribió en una piedra:


"Hoy mi mejor amigo me salvo la vida".


Intrigado, el amigo pregunto: ¿Por que después de que te lastime, escribiste en la arena y ahora escribes en una piedra? Sonriendo, el otro amigo respondió: "Cuando un gran amigo nos ofende, deberemos escribir en la arena, donde el viento del olvido y el perdón se encargaran de borrarlo y apagarlo; por otro lado cuando nos pase algo grandioso, deberemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón, donde el viento no podrá borrarlo".


Las relaciones humanas, por ser relaciones perfectibles más no perfectas, deben basarse en el perdón , sólo así podremos construir una verdadera amistad y, aunque muchas veces signifique renunciar a nosotros mismos y duela, podremos realmente amar, ser amados y por ende alcanzar la plena felicidad.


"En el momento de la muerte, no se nos juzgará por la cantidad de trabajo que hayamos hecho, sino por el peso de amor que hayamos puesto en nuestro trabajo. Este amor debe resultar del sacrificio de sí mismos y ha de sentirse hasta que duela."


Madre Teresa, M.C.

2008-09-13

Moraleja del Idiota


Se cuenta que en una ciudad del interior, un grupo de personas se divertían con un idiota de la aldea. Un pobre infeliz, de poca inteligencia, que vivía de pequeñas changas y limosnas. Diariamente ellos llamaban al idiota al bar donde se reunían y le ofrecían escoger entre dos monedas: una grande de 400 reales, y otra más pequeña de2000 reales. Él siempre escogía la mayor y menos valiosa, lo que era motivo de risas para todos. Cierto día, uno de los miembros del grupo lo llamó y le preguntó si todavía no había percibido que la moneda mayor valía menos. - Lo sé, respondió, no soy tan bobo. Ella vale cinco veces menos, pero el día que escoja la otra, el jueguito acaba y no voy a ganar más mi moneda.

"El mayor placer de un hombre inteligente es aparentar ser idiota delante de un idiota que aparenta ser inteligente."

La escuela del hambre


Esta historia transcurre en el siglo XVII en Japón durante un periodo de hambre. Un campesino que no tenia con que alimentar a su familla se acuerda de la costumbre que promete una fuerte recompensa al que sea capaz de desafiar y vencer al maestro de una escuela de sable. Aunque no había tocado un arma en su vida, el campesino desafía al maestro mas famoso de la región. El día fijado, delante de un publico numeroso, los dos hombres se enfrentan. El campesino, sin mostrarse nada impresionado por la reputación de su adversario, lo espera a pie firme, mientras que el maestro de sable, estaba un poco turbado por tal determinación. ¿Que será este hombre?, piensa. Jamás ningún villano hubiera tenido el valor de desafiarme. ¿No será una trampa de mis enemigos?.
El campesino, acuciado por el hambre, se adelanta resueltamente hacia su rival. El Maestro duda, desconcertado por la total ausencia de técnica de su adversario. Finalmente, retrocede movido por el miedo. Antes incluso del primer asalto, el maestro siente que será vencido. Baja su sable y dice:- Usted es el vencedor. Por primera vez en mi vida he sido abatido. Entre todas las escuelas de sable, la mía es la mas renombrada. Es conocida con el nombre de "La que en un solo gesto lleva diez mil golpes". ¿Puedo preguntarle, respetuosamente, el nombre de su escuela?

- La escuela del hambre. -responde el campesino.
De Historias Zen. Taisen Deshimaru

¿Existe el mal?


Un profesor universitario retó a sus estudiantes con esta pregunta: "¿Creó Dios todo lo que existe?" Un estudiante replicó con valentía: "Sí, sí creó todo".El profesor repitió: "¿Dios creó todo?". "Sí, señor", respondió el estudiante.Entonces el profesor expresó: "Si Dios creó todo, luego también creo el mal, puesto que el mal existe, y de acuerdo al principio que establece que nuestras obras definen lo que somos, entonces Dios es el mal".El estudiante se quedó callado.Así, el profesor quedó muy complacido de sí mismo y alardeó ante sus alumnos el haber probado una vez más que la fe en Dios es un mito. Otro estudiante levantó la mano y dijo: "Profesor, ¿puedo hacerle una pregunta?". "Por supuesto", asintió el profesor. El joven se puso de pie e interpeló: "¿Existe, profesor, el frío?"."¿Qué clase de pregunta es ésta? Claro que existe. ¿Nunca te ha dado frío?". Los estudiantes disimularon su risa. El joven replicó: "De hecho, señor profesor, el frío no existe. De acuerdo a las leyes de la física, lo que consideramos que es el frío, es en realidad la ausencia del calor. Todos y todo son susceptibles de estudio cuando contienen o transmiten energía. El cero absoluto (-460º F) es la ausencia total de calor. A esta temperatura, toda la materia se vuelve inerte e incapaz de reaccionar. El frío no existe. Nosotros hemos creado esta palabra para describir lo que sentimos si no tenemos calor".El estudiante prosiguió: "Profesor, ¿existe la oscuridad?".El profesor respondió: "Por supuesto que existe"."De nuevo se equivoca usted, señor. La oscuridad tampoco existe; es, en realidad, la ausencia de luz. Podemos estudiar la luz, pero no la oscuridad.De hecho, es posible que empleemos el prisma de Newton para descomponer la luz blanca en muchos colores y estudiar las longitudes de onda de cada uno de ellos. La oscuridad no se puede medir. Un simple rayo de luz es capaz de irrumpir en un mundo de oscuridad iluminándolo. ¿Cómo puede usted saber cuán oscuro es un determinado espacio? Lo que usted medirá es la cantidad de luz que haya allí. ¿No es cierto? El hombre emplea el término oscuridad para describir lo que acontece cuando no hay luz".Finalmente, el joven de nuevo hizo una pregunta al profesor."¿Existe el mal, profesor?"No del todo seguro, el profesor respondió:"Por supuesto; como ya lo he dicho; todos los días lo tenemos presente; existe en el trato inhumano que los hombres se dan entre sí; en la cantidad de crimen y violencia que se presenta todos los días en el mundo. Todas estas manifestaciones no son, sino el mal". A esto, el estudiante respondió: Señor, el mal no existe, o cuando menos no existe por sí mismo. El mal es simple y sencillamente la ausencia de Dios. Al igual que oscuridad y frío, es una palabra que el hombre ha creado para describir la ausencia de Dios. Dios no creó el mal. El mal no es como la fe ni como el amor, que existen precisamente igual que existen la luz y el calor. El mal es resultado de lo que sucede cuando el hombre no tiene presente en su corazón el amor de Dios. Es como el frío, que llega cuando no hay calor o como la oscuridad, que se hace presente cuando no hay luz".El profesor tomó asiento. El nombre del joven estudiante era Albert Einstein.

2008-09-12

Historia de dos que soñaron


Cuentan hombres dignos de fe que hubo en El Cairo un hombre poseedor de riquezas, pero tan magnánimo y liberal que todas las perdió menos la casa de su padre, y que se vio forzado a trabajar para ganarse el pan.
Trabajó tanto que el sueño lo rindió una noche debajo de una higuera de su jardín y vio en el sueño un hombre empapado que se sacó de la boca una moneda de oro y le dijo: "Tu fortuna está en Persia, en Isfaján; vete a buscarla". A la madrugada siguiente se despertó y emprendió el largo viaje y afrontó los peligros del desierto, de las naves, de los piratas, de los idólatras, de los ríos, de las fieras y de los hombres.
Llegó al fin a Isfaján, pero en el recinto de esa ciudad lo sorprendió la noche y se tendió a dormir en el patio de una mezquita. Había, junto a la mezquita, una casa y por decreto de Alá Todopoderoso, una pandilla de ladrones atravesó la mezquita y se metió en la casa, y las personas que dormían se despertaron con el estruendo de los ladrones y pidieron socorro. Los vecinos también gritaron, hasta que el capitán de los serenos de aquel distrito acudió con sus hombres y los bandoleros huyeron por la azotea.
El capitán hizo registrar la mezquita y en ella dieron con el hombre de El Cairo y le menudearon tales azotes con varas de bambú que estuvo cerca de la muerte. A los dos días recobró el sentido en la cárcel. El capitán lo mandó buscar y le dijo: "¿Quién eres y cuál es tu patria?" El otro declaró: "Soy de la ciudad famosa de El Cairo y mi nombre es Mohamed El Magrebí". El Capitán le preguntó: "¿Qué te trajo a Persia?" El otro optó por la verdad y le dijo: "Un hombre me ordenó en un sueño que viniera a Isfaján, porque ahí estaba mi fortuna. Ya estoy en Isfaján y veo que esa fortuna que prometió deben ser los azotes que tan generosamente me diste".
Ante semejantes palabras, el capitán se rió hasta descubrir las muelas del juicio y acabó por decrile: "Hombre desatinado y crédulo, tres veces he soñado con una casa en la ciudad de El Cairo, en cuyo fondo hay un jardín, y en el jardín un reloj de sol y después del reloj de sol una higuera y luego de la higuera una fuente, y bajo la fuente un tesoro. No he dado el menor crédito a esa mentira. Tú, sin embargo, engendro de mula con un demonio, has ido errando de ciudad en ciudad, bajo la sola fe de tu sueño. Que no te vuelva a ver en Isfaján. Toma estas monedas y vete."
El hombre las tomó y regresó a su patria. Debajo de la fuente de su jardín (que era la del sueño del capitán) desenterró el tesoro. Así Alá le dio bendición y lo recompensó.
Jorge Luis Borges